RG Studio

BUILD YOUR DREAMS



La convicción de que se puede hacer que las personas vivan la arquitectura, más allá de coincidir con ella en espacio y tiempo, es nuestro motor impulsor a la hora de hacer proyectos.
La fe en que las personas necesitan rodearse de una arquitectura de calidad -tanto estética como práctica- para desarrollar mejor su trabajo, o disfrutar más de la vida en casa, es el leitmotiv del proceso creativo.
La certeza de que se puede ayudar al cliente a descubrir lo que necesita junto con lo que quiere, y hacer de su necesidad su deseo, es el objeto en torno al cual gira todo el desarrollo proyectual.
La seguridad de que las ‘arquitecturas en serie’ conllevan un proceso de reflexión escaso y terminan caducando, y el convencimiento de que la alternativa a ellas requiere mayor esfuerzo y dedicación pero no mayor presupuesto, es la motivación que nos obliga moralmente a ir un paso más allá a la hora de generar un proyecto.

La creencia de que la arquitectura es un arte total que engloba desde escalas urbanas hasta las del mínimo detalle, y que por ello es tan importante resolver con excelencia unas como otras, es el pretexto autoimpuesto previamente al trazo de la primera línea.
Establecer el dogma, por tanto, de que la arquitectura es la conjunción de un sinfín de componentes -estructuras, instalaciones, materiales, mobiliario, iluminación- que existen y funcionan por sí solos, pero se transforman en arte cuando se combinan de manera acertada.